domingo, 6 de mayo de 2018

CARTA A AUTORIDADES DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CHIMBORAZO




Señores/as autoridades de nuestra amada Universidad Nacional de Chimborazo, escribo esta  breve carta no como ex estudiante de la U ni como fundador de Alternativa Universitaria en su momento, sino lo hago como académico y ciudadano, que desde la experiencia de la docencia ha cavilado algunos elementos de la educación.  Posiblemente no otorguen respuesta a la misiva, hoy en día es poco común que las autoridades inter dialoguen con la población, empero mi afán más bien es despertar algunas reflexiones.  He visto con algo de pena que una vez más en el alma máter se están intentando vientos de cooptación total de los espacios administrativos, académicos de representación y por supuesto políticos; sobra decir algo que todos sabemos, no es sano, el totalitarismo no construye una sólida democracia y dificulta los avances institucionales y sociales que la historia requiere.  Cuando estudié en las aulas de la UNACH precisamente enfrentamos uno de los regímenes más absolutistas que haya conocido la provincia de Chimborazo, el rierismo, Édison Riera el rector empecinado por cooptar todo, política estudiantil, docente y de empleados, ese rierismo recalcitrante que si bien provocaba miedo e imposición en su tiempo hoy ha quedado absorbido por el olvido, quienes un día ovacionaban de pie al caudillo ahora ni siquiera lo visitan en su hogar como todo enfermo requiere del cariño de sus “amigos”, así, uno de los hombres más poderosos de la educación universitaria durante veinte años camina taciturno con dificultad entre las calles llenas de indiferencia, la política con los hombres incorrectos y correctos es igual de ingrata, por ello trabajar para la política es menos apreciable que trabajar para la ética y el servicio.  Estuvimos muy atentos cuando presentaron sus candidaturas a Rector y Vicerrectores, en su discurso y ethos subjetivo se mostraban  como académicos y miembros externos desinteresados en las redes de poder y corruptela que circundaron a la Universidad por años mediante grupos familiares y afines mafias de baja monta por cargos, sueldos y contratos de obra; cambiar o adaptarse suele ser un dilema que se antepone a espíritus audaces o facilistas según sea el caso.  Empero siempre habremos de considerar que las grandes empresas radicales no corresponden a sujetos solitarios o buenas intenciones aisladas sino requieren de procesos que coincidan con circunstancias que favorezcan las transformaciones.  Por ello, esta carta no tiene como aspecto central ese tema, sino más bien otro que si se encuentra en sus manos: no es saludable el poder total, tarde o temprano se desmorona y provoca en quienes lo ejercen la desconcentración completa de asuntos que si son trascendentales e importantes, durante estos diez años hemos luchado contra un prepotente y autoritario ex Presidente que quiso controlar todas las funciones y áreas del Estado, en buena hora esa época terminó, luchamos y aunque demoramos ganamos para hoy poder intentar construir con la ayuda del pueblo una democracia diversa, respetuosa y tolerante, dialógica y abierta; y para ello me dirijo a ustedes, no se empeñen en tomarse todas las áreas de representación (profesores, estudiantes, empleados y trabajadores), esos asesores que se jactan de expertos en política sin haber jamás ganado nada y enrumban a sus aconsejados por el camino del poder absoluto son los mismos que después los dejarán solos ante los malos tiempos o las nuevas oportunidades.  No es tan terrible gobernar consensuando y acordando con quienes piensan igual y diferente, tolerando y discutiendo, cediendo y ganando; la diversidad de ideas fecunda el futuro, nutre los cimientos de grandes procesos.  Los estudiantes requieren una universidad que responda a la crisis laboral, que labre posibilidades reales de trabajo, mejor si es autónomo, un centro de estudios que proponga salidas al modelo económico de este país y provincia, si pensamos menos en la gobernabilidad total podremos concentrarnos más en la construcción de una educación pertinente con la realidad; en ese tren estamos varias y varios ciudadanos que requerimos que ésta sea de verdad y ya, la Ciudad Politécnica y Universitaria que se anuncia en el membrete.  

Aquiles Hervas Parra
26 de abril de 2018

COMO A CRIMINAL



El sol apenas iniciaba su ronda, ascendía rumbo a las 10 de la mañana y los cabellos de Claudia flotaban libres, libertad de la cual no gozaría su identidad al finalizar la jornada.  Su nombre en la cédula: Henry; su delito: ser quien quería ser.  Habría amanecido con la esperanza escondida detrás de las pestañas que aquello que llamamos -Estado de Garantías- acepte y reconozca su identidad, el delineador cargado para que no se perciban las saladas lágrimas a las cuales las mejillas ya se acostumbran  con el pasar de los años.  Ingresó el primer grupo, debilitado porque el Registro Civil los habría dividido en dos partes de forma absolutamente innecesaria ¿Qué amenaza representan tres cuerpos al poder público? No podíamos desgastarnos en batallas previas, son tantas guerras y tensión pendiente hacia el frente, no solo aquel día sino toda su vida, que aceptamos, toleramos, cedemos por prudencia, pero tuvimos claro que había un trato diferenciado, que ese día no ha sido, es o será el único ni el más feo o violento de sus vidas.  Un cartel brillaba con la leyenda “Mi identidad, mis derechos”, este narrador aun no asimilaba la experiencia, fui con la leve noción de que deberíamos agotar instancias administrativas y pasar a las siguientes fases de la disputa legal, terminé consternado, sacudido, trastornado, al percibir que lo que sentimos como simple vivir, para algunos seres es el acto de confrontación cotidiana y permanente contra el  odio, la rudeza, la hostilidad de lo público y privado ante su corporalidad, solo por ser diversas.   Nuestro turno: caminamos juntos, querría fungir de todo en vez de su abogado; su amigo, su hermano, su familia que no la acompañó, su madre que impotente en casa no quiere perderse los episodios especiales de su vida y no puede venir porque está impedida, su compañero del colegio que le juró amistad eterna previo a saber que iba a usar faldas, quisiera ser, antes que abogado todo lo que pueda suplir esa soledad que reflejaban sus obscuros ojos en cada golpeteo del tacón sobre las baldosas de la dependencia estatal.  -Dígame- pronuncia el uniformado en el escritorio con letrero “Cambio de género”, -Quiero cambiar mi sexo- se escucha con volumen aletargado, tono casi parecido al volumen de la ternura de los niños al pedir algo que les ha sido prohibido, -Querrá decir usted cambio de genero- vuelve a acentuar el funcionario, un silencio parecido al abismo acompaña la circunstancia, -No, ha dicho cambio de sexo- afirmó yo en su compañía.  Después de que le relatásemos varias normativas internacionales y cuestiones jurídicas que explican obviedades para cualquier persona con sentido común de los derechos, el argumento legal era más que sobrante, empero fue necesario abogarlo, retorno de la sensibilidad elemental al acto performance de la abogacía.  Todo el criterio garantista es respondido con la seca y despiadada oración de la burocracia “aquí no le puedo ayudar, pregunte allá”, desconoce quizás que frases sinónimas a esa las ha venido escuchando en décadas y más.  Los tacones otra vez, peco de subestimación al describir a este ser cual silencioso, ese garbo y postura contundente, espalda rígida, paso firme, movimiento de hombros cual si fuera el presidente de la República muestran la fuerza y valentía que estxs sublimes guerrerxs le ponen diariamente a las circunstancias.  Dejo de pensar que debo dar valor, esos treinta pasos que vibran en la sala, terremotos de seguridad, me transmiten a mí la dignidad a la que como humanidad hemos renunciado, estoy siguiendo su estela de coraje, anonadado su cabello se me dibuja repentino tal cual el arrebol del amanecer.  De ese momento en adelante seré simplemente un testigo de las luchas más complejas que jamás haya presenciado. -Oficina de errores- expresa el nuevo cartel, en la fila personas con tildes mal puestas, letras faltantes, nombres mal escritos, todos con la certeza de que no habrá motivo para rechazar su cambio de inmediato, una vez comprobada su intención y voluntad.  Otra vez no, otra vez el mismo rostro de repudio, de hastío, aborrecimiento disfrazado de extrañeza.  Llaman a la responsable jurídica de la institución.  Precedida a su llegada, arriba el guardia con la mano derecha acentuada en su pistola, sin mediar palabra alguna se cuadra amenazante de lado de esta guerrera de la vida, siento rabia, amargura e indignación ¿A quién de nosotros ciudadanos nos ponen un guardia armado y amenazante por cada reclamo que hacemos a un funcionario público? No digo con esto que al pueblo no violentan cada vez y cuando, sin embargo esto evidencia que el/la homosexual,  transgénero, transexual, lesbiana, gay, bisexual u otros diversidades sexo genéricas son a los ojos del sistema actual, ciudadanos de última clase, muchas veces ni siquiera existen como tal.  La delegada jurídica con un discurso idéntico al de las fuerzas armadas reconoce “no tengo disposiciones para proceder con su pedido”.  Inhalo, exhalo, argumento, no sirve, es inútil, el Derecho del el sistema se resume en las órdenes dadas u omitidas por el poder, el poder detesta a los distintos, diversos, a quienes resisten con el cuerpo.  Finalizamos el intento, rumbo a la salida, no logramos nuestro objetivo puntual; cambiaremos las velas para aprovechar otros vientos y retomar acciones con nuevas estrategias.  Nuestro triunfo: el sabor dulce de la dignidad, este sencillo narrador no es el mismo antes y después de escuchar esos tacones, los pasos firmes del valor, el caminar de la valentía, hundir en el lodo la cobardía y mirar con arrojo al miedo de frente.  Ya afuera ella sonríe, el mundo la desconoce, agrede, veja, ultraja, trata como a criminal, y ella vive y resiste, vive y ríe, sus hermosas y rizadas pestañas posan para la foto del recuerdo mientras clausura simbólicamente el Registro Civil con la denuncia “Aquí se violan derechos”, ha triunfado, porque continúa danzando su cuerpo de mujer, ese que en sus sueños solo a ella le pertenece. 

Aquiles Hervas Parra
26 de abril de 2018

miércoles, 7 de febrero de 2018

HACIA DÓNDE VA EL PAÍS



La política va hacia donde las mayorías quieren que vaya, o al menos así debería ser.  Una vez anunciados los resultados de la Consulta Popular del 4 de febrero de 2018, un escenario de incertidumbre cubre los análisis políticos y económicos.  Las fuerzas que circundan al gobierno actual miden los pulsos generados en regiones y zonas, así como los espacios de influencia de la contrafuerza; su oposición correísta exalta el resultado como triunfo simbólico y base electoral de partida.  Los demás, el noventa y nueve punto nueve por ciento de la población expectante del duelo de legitimación, mira, observa y en pocos casos participa.  Éste es un momento determinante para la emergencia de nuevos actores, procesos, plataformas y coaliciones; sí y solo si entendemos que la política es parte consustancial a la existencia de las sociedades, habremos de movernos de nuestras zonas de confort y asumiremos como nuestro el centro de atención de la construcción de lo público.  Desplazar a las viejas clases políticas, así como las recientes, es misión trenzadora de historia, más aun cuando nos hallamos entreverados con inminentes escenarios de crisis, nacionales e internacionales.  No se mira con claridad que los equipos políticos y económicos del gobierno actual presenten programas concisos para apalear o mitigar las circunstancias, y menos convencidos estamos que en ese escenario ineficiente, el mesianismo autoritario que vivimos durante diez años con el ex presidente Correa sea la respuesta.  Por lo tanto si de abrir senderos se trata, la participación popular ahora, más que acto consciente es una necesidad urgente.  Citaré dos elementos de reflexión panorámica para esbozar ruta en medio de la dicotomía excluyente: primero, es importante que en las localidades se articulen procesos alternativos de opción electoral para los procesos venideros, la clase política está caduca, más allá de las derechas y falsas izquierdas, el común de las personas demanda proyectos de identidad compartida, de reflejo de los problemas cotidianos, desde lo más personal a lo estructural, para eso es importante desde las diversidades los sentidos comunes.  Segundo, a nivel nacional, una vez más requerimos pensarnos, repensarnos y responder la pregunta de ¿Qué tipo de país aspiramos? ¿Retornamos a las viejas recetas neoliberales, trabamos pacto con las rancias oligarquías, evadimos discursivamente la complejidad que las inflexiones del capital transnacional presenta? o le damos cara al problema con nuestras capacidades, muchas y fuertes, mediante una proyección sesuda del corto, mediano y largo plazo. Es de resaltar aquí el esquema que el Foro de Economistas Alternativos y Heterodoxos presentó al país poco tiempo atrás, reactivación económica; política fiscal; déficit fiscal; políticas agrarias; políticas de sector externo; cambio climático; agua y bioeconomía, entre otros.  Tanto en Política como Economía el único camino viable es el de organizarnos y disputar en el escenario de lo público las directrices por las cuales se dirigirá la institucionalidad integral del Estado, todo lo contrario a ello nos dejará al borde del abismo. 

Aquiles Hervas Parra
5 de febrero de 2018. 

sábado, 6 de enero de 2018

SI, PERO NO CON LOS MISMOS DE SIEMPRE




La consulta popular desarrollada actualmente es en su mayoría de preguntas con obviedad política.  Quien se alineare con alguna negativa  en las respuestas habría de legitimar la posición de uno de los líderes más antidemocráticos de la historia del Ecuador.  Sin embargo en tal escena vale realizar algunas precisiones, la lección histórica que nos resistimos a aprender es la de no entregar cheques en blanco a ningún gobernante aun cuando estemos completamente a favor con éste o absolutamente en contra de su contrincante; los cheques en blanco son sumamente peligrosos para el futuro.  Es así que uno de los detalles que no podemos dejar pasar por alto es el oportunismo que múltiples viejos y obsoletos políticos están encontrando en esta plataforma legitimadora.  En el caso de nuestra provincia, políticos como Mariano Curicama aprovecha las condiciones del bipolarismo para pasarse velozmente hacia la vereda ganadora, cual si los chimboracenses no tuviésemos memoria y olvidáramos la nefasta forma en que ha ejercido lo público en sus períodos.  Es tan grande la ambición y tan pequeño el límite para no comprender que el pueblo no tolerará autoridades eternas enquistadas mediante sus ventajas clientelares de poder, tremendo descaro realizar es campaña contra la reelección indefinida y querer paralelamente turnarse por más de tres décadas en cargos públicos.  Al parecer no habrá autolimitación a la infinita avaricia por el control de las instituciones locales, ante lo cual, los sectores del pueblo, urbano y rural, deberemos  imponernos para derrumbar contundentemente a estos cínicos actores.  Si no se bajan del oportunismo deberemos destronarlos de la historia, es nuestra responsabilidad cerrar el paso a los excesos de quienes han demostrado todo menos empatía con su pueblo.  A cambio de ello recurrentemente se ha utilizado, manipulado y aprovechado de sus sectores para beneficio exclusivamente particular: indigenismo blanqueado, élites que olvidaron mirar atrás hacia la realidad de sus hermanos y prefirieron aprovecharse cómodos de sus pomposos privilegios sostenidos por el trabajo de la mano de obra del campo.  Indígena que olvida la situación de sus comunes deja de ser indígena; dirigente que se jerarquiza es falso líder; administrador que no orienta sus decisiones hacia el bienestar de todos es corrupción sistematizada.  No se puede estar en contra de la corrupción habiendo formado parte cómplice y silenciosa de ella, no se puede hablar de principios bailando al son de la música que se ponga.  Al pueblo se lo podrá confundir un momento  pero jamás engañarlo permanentemente, y, éste, el pueblo chimboracense, con sus virtudes y defectos ha demostrado su radical posición con los excesos. 

Aquiles Hervas Parra
5 de enero de 2017.